¿Qué son los antioxidantes (AOX)?


Los antioxidantes son todas aquellas moléculas capaces de prevenir o retardar la oxidación de otras moléculas (lípidos, proteínas o ácidos nucleicos) mediante la neutralización de los radicales libres. Existen antioxidantes que actúan dentro de las células, y que produce nuestro propio organismo (superóxido dismutasa, glutation peroxidasa…). Y luego existen otros antioxidantes que actúan a nivel extracelular (vitamina C, vitamina E, flavonoides, vitamina B3, resveratrol…) y que podemos añadir de forma tópica.

Pero ¿qué es un radical libre? Desde un punto de vista químico, un radical libre es cualquier especie (átomo, molécula o ión) que contenga al menos un electrón desapareado en su orbital más externo. Es decir, son moléculas muy reactivas que capaces de modificar las células de su entorno y que llegan a producir la muerte celular de células de la piel (como los queratinocitos).

Los antioxidantes son coadyuvantes de la fotoprotección solar, es decir, complementarios. Y además nos ayudan en el tratamiento del envejecimiento cutáneo. Para conseguir el efecto deseado, lo mejor es buscar su aplicación tópica (en forma de sérum o crema), ya que tomados vía oral no son capaces de realizar estas funciones. Por todo ello, de forma habitual, se recomienda utilizarlos por la mañana (con algunas excepciones puntuales).

Del envejecimiento de nuestra piel, aproximadamente el 20% se debe a la edad cronológica y los factores genéticos, mientras que el 80% es debido a la exposición solar y a otros factores externos. De todo este daño solar atribuible a la luz solar, se postula que al menos el 50% se debe a los efectos de los radicales libres. De ahí la importancia de incorporarlos en nuestra rutina diaria.

Con el uso pre o post de AOX cualquier tratamiento médico-estético que realicemos va a conseguir mejores resultados en una piel sana y en mejores condiciones. Esto es aplicable sobre todo a procedimientos de láser (ablativos y no ablativos), luz pulsada intensa… pero también en tratamientos con inyectables (ácido hialurónico…) o incluso toxina botulínica. Por eso es importante ajustar la rutina cosmética de forma personalizada e incluir en la misma los antioxidantes.

En Clínica Dermatológica Internacional, trabajamos a partir de una valoración cosmética previa para establecer el tipo de piel, sus necesidades específicas y sus carencias. Y en función de todo eso y también de las preferencias y hábitos del paciente, establecemos una rutina cosmética adecuada, que de forma general debe incluir: limpieza adecuada, antioxidantes y protección solar por el día. En la rutina de tratamiento nocturna puede haber más variaciones (retinoides, alfa-hidroxiácidos, hidratación…).

www.clinicadermatologicainternacional.com

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué no me lo habré hecho antes?

Más de falsos mitos de la dermatología estética