¿Son todos los tratamientos de aparatología facial iguales? ¿Todos sirven para lo mismo?


A nivel de dermatología estética, no solo los tratamientos con inyectables son útiles. Los tratamientos con aparatología son imprescindibles para mejorar de forma armónica y natural. Dentro de todo este conjunto tan heterogéneo, ¿que nos podemos encontrar?

Láser

La luz láser se define como un haz de luz coherente en una determinada longitud de onda, según la cual, va a tener una diana terapéutica; es decir, pueden tener aplicaciones muy diversas.
  • El láser Q-switch o láser de manchas, detecta la melanina y nos ayuda a tratar manchas solares (léntigos).
  • Existen dos tipos de láser vascular: colorante pulsado (V-beam de Syneron Candela) y el Neodimio-YAG (Cutera) al detectar la hemoglobina de la sangre permite tratar cuperosis, rosácea y otras lesiones de color “rojo” (angiomas, puntos rubí, mancha en vino de Oporto…).
  • Láseres fraccionados ablativos (láser CO2) y no ablativos (Fraxel dual): su objetivo es producir una renovación del estrato córneo, siendo útiles en casos de rejuvenecimiento facial global, mejora de arrugas finas y calidad de la piel, pero también sirven para tratar estrías, cicatrices, marcas de acné e incluso algunas lesiones dermatológicas (siringomas…).

Luz pulsada intensa

Genera una fuente de luz policromática no coherente, de alta intensidad, según los filtros que utilicemos, podemos tratar distintas alteraciones de forma global (manchas solares, cuperosis…) además de estimular la producción de colágeno. También se ha utilizado para depilación, aunque con resultados pobres.

Radiofrecuencia

Mediante el calentamiento de la dermis, busca estimular la producción de colágeno y elastina, consiguiendo un efecto tensor. Ni mucho menos es equivalente a un lifting. Se trata de un tratamiento preventivo y de mejora sobre todo para las pieles jóvenes y con flacidez leve. Tiene aplicación tanto en facial como en corporal. Existen distintas radiofrecuencias en el mercado (Accent, Indiba, Vela shape, Thermage…) y aunque tienen algunas diferencias técnicas, el objetivo y posibilidad de resultado son similares.

Ultrasonidos de alta intensidad

Esta tecnología engloba tanto Ultherapy como otros HIFU disponibles en el mercado. El objetivo de este tratamiento es realizar puntos de coagulación en las capas más profundas de la piel, de forma que se estimula la producción de colágeno y se retrae el tejido, mejorando la flacidez. En este caso, es suficiente realizar una sesión al año, y aunque los resultados tampoco son equiparables a un lifting quirúrgico, es el tratamiento no quirúrgico más potente disponible a día de hoy.

En este esquema se observa cómo cada tratamiento tiene un mecanismo de acción diferente, un lugar de acción distinto, y por eso, los efectos de cada uno son diferentes. Espero que con esto haya resuelto vuestras dudas.



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