Elimina la papada sin cirugía


Belkyra es ácido desoxicólico, una sal biliar lipolítica de acción autolimitada con alta especificidad por las células grasas. Belkyra fue aprobado en Estados Unidos en abril del 2015 y no ha sido hasta septiembre del 2017 que lo hemos podido utilizar en Europa. Al inicio, generó una gran expectación al tratarse del primer tratamiento inyectable para la grasa submentoniana o “papada”.

Cómo ya hemos comentado en Blogs anteriores, el ácido desoxicólico lesiona la membrana celular de los adipocitos, o células grasas, induciendo la lisis celular y estimulando el reclutamiento de células inflamatorias para eliminar los desechos celulares y los lípidos en la zona de inyección. Como consecuencia, mejora abiertamente el área de la “papada”, hace desaparecer la grasa y, según nuestra experiencia, provoca retracción del tejido.

Tras este tiempo de tratamiento ¿Cuál es nuestra experiencia?

Los resultados son muy satisfactorios, siempre y cuando, se elija bien al paciente. El candidato ideal para este tratamiento es aquel que presenta una “papada” incipiente o media y, aunque también da buenos resultados en papadas voluminosas, en estos casos se requieren más de cuatro sesiones para obtener buenos resultados. Por supuesto, es una alternativa para los pacientes que no quieren realizarse una liposucción.

También es conveniente advertir al paciente que sólo es útil en aquellos cuya “papada” es secundaria a un depósito de grasa subcutánea y no en aquellas debida a laxitud tisular sin grasa.

La inyección del producto puede resultar dolorosa, aunque esta molestia inicial solemos tratarla con anestesia y aplicación de frío local. Posteriormente, la zona tratada se edematiza y, según nuestra experiencia, a mayor inflamación mejores resultados se obtienen posteriormente. Dicho edema suele reabsorberse en un plazo de unos 5 días.

Un dato importante es que, como he comentado al inicio, hemos detectado una retracción del tejido que aparece cuando cede la inflamación inicial. Posteriormente, los resultados, en cuanto a la pérdida de tejido graso, son progresivos y van haciéndose visibles a las 3 ó 4 semanas. Es, a partir de este punto, en el que generalmente indicamos otra sesión para completar el tratamiento.

Como resumen, a lo largo de este tiempo de nuestra experiencia en su uso, el tratamiento ha cumplido con las expectativas. Es una técnica mínimamente invasiva, sin apenas tiempo de recuperación y con buenos resultados finales. Todo esto la convierte en una muy buena alternativa a los procedimientos quirúrgicos.


www.clinicadermatologicainternacional.com

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