10 MITOS DEL BOTOX, por Dra. Mercedes Saenz de Santamaria

El Botox® es uno de los mejores tratamientos dentro de la medicina estética, sin embargo, hay muchas ideas erróneas preconcebidas entre la población. Para conocer un poco mejor este tratamiento, he reunido algunas de las preguntas más frecuentes que suelen hacerme los pacientes. 

1. El Botox® rellena arrugas
La toxina botulínica no es un relleno. Es una proteína que actúa a nivel de la unión neuromuscular, evitando el intercambio de acetilcolina e impidiendo la contracción muscular de forma temporal. Por tanto, a nivel estético, nos permite tratar las arrugas dinámicas (esas que se producen con el movimiento) evitando la contracción, pero nunca rellenarlas. 

2. Hay distintas calidades de Botox®
En la actualidad, existen 3 laboratorios que comercializan toxina botulínica en España. Todos ellos producen toxina botulínica de tipo A, Botox® en realidad es solo una marca.  

3. El Botox® hace perder la expresión del rostro 
Desde el inicio de la aplicación estética de la toxina botulínica, la medicina estética ha avanzado a pasos de gigante. Hoy día, la tendencia es la aplicación del Botox® de forma que se mantenga ante todo la naturalidad de cada paciente. Se permiten ciertos movimientos y por supuesto, se mantiene la expresión individual de cada persona. 

4. ¿Cuánto duran los efectos?
El efecto del Botox® es siempre temporal, dependiendo de la dosis utilizada y de cada paciente, los efectos durante entre 4-6 meses. Pasado ese tiempo, el Botox® se ha eliminado totalmente de nuestro organismo y volvemos al estado anterior. 

5. Tras pasarse el efecto, el rostro queda peor que antes
Cuando cesa el efecto de la toxina botulínica, los músculos vuelven a recuperar su fuerza habitual, por lo tanto, recuperamos el estado inicial. Nunca el rostro va a quedar peor que antes, en todo caso, se observa una ligera disminución de la arruga, puesto que durante varios meses se ha evitado ese gesto excesivo. El tratamiento con Botox® es algo así como poner una escayola a los músculos faciales. Tras retirarla, los músculos están más débiles, pero vuelven siempre a su estado inicial si no se renueva el tratamiento. 

6. Es peligroso aplicarse Botox®
La toxina botulínica se lleva utilizando durante más de 30 años, durante los cuales hemos ido aprendiendo muchas cosas sobre la misma. Se han ampliado sus usos médicos, hoy día, además de medicina estética, se usa en neurología, oftalmología, urología,... En todos estos años, hemos podido comprobar que la toxina se elimina totalmente cuando su efecto ha finalizado. No hay ningún tipo de efecto secundario a largo plazo. 

7. Existen cremas con Botox®
No hay ninguna crema que pueda incluir toxina botulínica activa. La toxina es una proteína de alto peso molecular y muy termolábil. Para que sea efectiva, tiene que llegar hasta la unión neuromuscular, y esto es imposible usándolo una crema. No existe ningún mecanismo químico que permita estabilizar la proteína en un medio como las cremas y permita llegar a la proteína hasta su lugar de acción. 

8. El Botox® es solo para mujeres mayores de 40 años
Aparte del efecto de tratamiento de arrugas dinámicas de la toxina botulínica, cada vez está más valorado el efecto preventivo de dichas arrugas. Si aplicamos la toxina de forma más temprana, prevenimos la aparición de esos gestos no deseados y por tanto, de sus arrugas secundarias. Y por supuesto, es un tratamiento tanto para mujeres como hombres. 

9. La aplicación de Botox® duele
La aplicación de Botox® no es un procedimiento doloroso. Se realiza en la misma consulta, de forma ambulatoria. Ni siquiera se precisa anestesia local.  Es un procedimiento perfectamente tolerable. 

10. La toxina botulínica puede colocarse en cualquier parte de la cara
El uso de toxina botulínica con fines estéticos, está autorizado para la glabela (el llamado “entrecejo), la frente y las patas de gallo. Aunque en los últimos años se está comprobando que tiene también efectos beneficiosos en otras zonas de la cara, como el tercio inferior y cuello. 



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